
Ha comenzado ya la temporada de fútbol sala interempresas y los actuales campeones desean sumar un título más a su amplio palmarés. Para ello, contarán con los mismos jugadores que el año pasado y seguirán haciendo gala de la misma mezcla de veteranía y juventud que los ha llevado a lo más alto.
El equipo de fútbol sala de Loterías del Estado está atravesando un gran momento deportivo. Así lo demuestran los trofeos que lucen sus vitrinas, entre los que destacan los correspondientes a los tres últimos campeonatos RC Interempresas. Pero los éxitos de este equipo tricampeón no se quedan ahí, puesto que a lo largo de los años, temporada tras temporada, ha ido consiguiendo muchos otros trofeos, incluidas varias copas del ya desaparecido campeonato Open As.

Sin embargo, aun siendo muy importantes los triunfos obtenidos por el conjunto de LAE, quizá su principal virtud –y, en definitiva, la clave de su éxito– sea la constancia, sin la cual nada de esto se podría haber hecho realidad. Son ya más de 20 años los que el equipo lleva compitiendo, jugando al fútbol sala con brillantez y elegancia, con deportividad y acierto. En definitiva, lo que comenzó siendo un simple entretenimiento ha acabado convirtiéndose en una auténtica pasión.
El entrenador, Abel González, explica cómo surgió todo: “Al principio jugábamos partidos amistosos, hasta que un compañero se enteró de que había una liga de fútbol sala de empresas y, como llegamos tarde a la liga, porque ya había comenzado, nos apuntamos a la copa. Esa fue la primera edición de Open As”.
El conjunto de Loterías del Estado está formado por 13 jugadores, de los cuales 7 son empleados de la Entidad. Originalmente, no era necesario fichar a jugadores de fuera, pero el paso de los años y las sucesivas lesiones han hecho que muchos de los que han ido pasando por el equipo lo hayan tenido que dejar. Aun así, las nuevas incorporaciones suelen tener cierta relación con LAE, puesto que normalmente son familiares o amigos.
Estas dificultades, lejos de asustar a nadie, han permitido a los jugadores ya consagrados aportar su veteranía al equipo, del mismo modo que los más jóvenes proporcionan su hambre de gol. Esta mezcla de tenacidad y audacia ha sido y sigue siendo la clave para convertir los grandes retos en grandes victorias. En palabras de Abel González, el secreto del éxito está precisamente en esa “mezcla de juventud y veteranía”.
La temporada 2007/2008 fue la primera de las tres que el equipo de fútbol sala de LAE lleva ganando consecutivamente. En ese caso, logró imponerse a los equipos de 2M1 y EUSC, que quedaron en segundo y tercer lugar, respectivamente. Al año siguiente volvió a vencer Loterías del Estado, en esta ocasión por encima de EUSC y Lafarge Áridos. Finalmente, en 2009/2010 los principales rivales de LAE han sido Pricewaterhouse Coopers y Deloitte 1.
El 13er Campeonato RC Interempresas de Fútbol Sala comenzó el pasado 6 de octubre, y la fase inicial terminará el 27 de enero. Si el conjunto de LAE mantiene la trayectoria de los últimos años, debería pasar sin dificultad a la segunda fase y seguir soñando con un nuevo título para sus vitrinas y, sobre todo, para su afición, que es la que alienta siempre a los jugadores, tanto en los momentos dulces como en los amargos. La final de la competición se jugará en el mes de junio.
¿Cómo afrontan esta nueva temporada? El entrenador es claro: “Con ganas de volver a ganar”. Y añade: “Nosotros tenemos tranquilidad, no jugamos con presión”, aunque reconoce que el año pasado ya notaron cómo los rivales salían más motivados cuando se enfrentaban con ellos, puesto que estaban jugando contra los campeones del torneo. No es fácil afrontar cada partido como si fuera una final, pero es la consecuencia inevitable del triunfo en el deporte. “Cuando hay competitividad —explica—, los contrarios siempre quieren ganar al campeón, sea quien sea”.
Los encuentros se juegan los miércoles a las 20.00 ó 21.00 h. en el polideportivo La Almudena, situado en la Ciudad Universitaria, junto a la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid. Debido a la dificultad para entrenar durante la semana, el equipo suele prepararse con una serie de partidos amistosos antes del inicio del campeonato. Luego ya no hay tiempo para la preparación: hay que darlo todo semana tras semana.
